Año 2014, la humanidad se encuentra en uno de sus peores momentos. Muchos observan, impotentes, cómo su sociedad decae. Su estancamiento intelectual, ético y moral provoca el crecimiento de los peores valores del ser humano, llevando a conflictos delicados que pueden dar razones a los más susceptibles para desencadenar guerras.
En medio de todo este caos, la respuesta a una de las mayores incógnitas de la historia llega como un jarro de agua fría: No estamos solos en el universo. Unos lo reciben como una bendición, otros como un castigo divino.
¿La humanidad se enfrenta a su salvación o a su perdición? Sólo el tiempo lo dirá.